Desde el mismo mirador de la Carrera, pero mirando hacia el otro lado…
Sin dudas este punto es un lugar de visita obligada en La Carrera, aunque no era el momento ideal del día ya que el sol estaba demasiado alto, el volumen que tiene estos cerros es increíble.
Me imagino lo que debe ser con el sol por detrás iluminando cada borde de cada una de las lomas.
Igual no me puedo quejar porque a falta de la dirección perfecta de la luz, el día nos regaló una bruma espectacular en el fondo que separó en capas de una manera exquisita los cerros del fondo.
Habrá que volver de noche (obviamente) y también en el atardecer. No se si no me animaría a hacer noche en la carpa. De momento (con este frío de casi julio) diría que no, pero más adelante puede ser.
La foto fué tomada con el drone, no porque no pudiera tomarse con la cámara, sino porque me dio la oportunidad de avanzar más allá del borde del mirador y obtener un encuadre más limpio.
El recorte fue hecho a un formato 2:1 que creo que es el que más la beneficia aunque debo reconocer que me costó la decisión y dudé en llevarla a 5:7.
La edición tiene un tratamiento del color muy similar a la foto anterior (usé mis mismos ajustes que ya convertí en preset) y trabajé un poco el volumen con dodge and burn (todo en lightroom) y luego me fui un toque a photoshop para darle más presencia a las montañas del fondo.